martes, 1 de agosto de 2017

Plan Fiscal UPR 2018





Tras una reunión que se extendió durante casi tres horas, la Junta de Gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR) aprobó anoche un plan fiscal que, entre otros asuntos, considera el aumento de matrícula del principal sistema universitario del país para agosto de 2018.

Durante la reunión se dio a conocer que hoy la Junta de Gobierno debía entregarle a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) su propuesta final del plan.

“Queremos evitar que la Junta de Supervisión Fiscal sea quien esté dictando la pauta sobre asuntos de la universidad”, dijo la licenciada Zoraida Buxó Santiago, vicepresidenta interina de la Junta de Gobierno, quien presidió la reunión en la que participaron todos los miembros de la Junta de Gobierno, varios vía telefónica.

La votación del plan fue cinco votos a favor y cuatro en contra. La oposición fue de representantes del estudiantado y el claustro: Gloria Butrón, Gilberto Domínguez, Efraín Rodríguez y Alan Rodríguez.

 “El plan no está escrito en piedra”, recalcó en varias ocasiones Buxó Santiago, aunque dejó claro que el documento contiene una idea del camino que anticipa tomar la UPR.

El plan aprobado anoche no incluye el cierre de recintos, pero sí la posible fusión de varios para centralizar gestiones administrativas en solo cuatro unidades: Río Piedras, fusionándolo con los recintos de Bayamón y Carolina; Mayagüez, con los de Aguadilla, Utuado y Arecibo; Cayey, con Humacao y Ponce, y el Recinto de Ciencias Médicas. En los cuatro recintos principales se gestionarían todos los aspectos de finanzas, contabilidad, recursos humanos, nómina y compras. Esta fusión podría comenzar en el recinto de Río Piedras en agosto 2019.

Aparte del futuro de los recintos, otro de los puntos neurálgicos del plan es el aumento propuesto a la matrícula, que, según fue presentado, se ajustaría de acuerdo al ingreso familiar del estudiante para medir cuál sería su costo particular. Esto sería para el año académico 2018-2019, aunque Norberto González, director de la Oficina de Finanzas, informó que su implementación dependerá del resultado de otros esfuerzos que buscan reducir costos y allegar ingresos.

El costo por crédito a nivel de bachillerato subiría de los $56 actuales hasta un máximo de $115, mientras que en maestría ascendería de $140 a $270. González indicó que la UPR tendría un nuevo fondo de becas para ayudar a estudiantes que económicamente lo necesiten y que estaría dotado inicialmente de $50 millones.

El licenciado Alejandro Camporreale Mundo, principal oficial de operaciones de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico, aseguró que ese ingreso adicional con el aumento en la matrícula traería inicialmente un saldo de $101 millones anuales, aunque restándole el dinero utilizado en el nuevo fondo de becas de $50 millones, el número bajaría a $49.12 millones. El monto de este fondo de becas bajaría posteriormente.

“Es reinvertir lo que se recibe de matrícula”, aseguró sobre cómo funcionaría este fondo.

Durante la reunión, trascendió que, para el año 2023, se contempla otro aumento a la matrícula de un 20%, si las medidas de control de gastos y de allegar más fondos a la UPR no rinden los resultados esperados.

Efraín Rodríguez Ocasio, representante del estudiantado a nivel subgraduado, mostró preocupación en torno a si el nuevo fondo de becas realmente funcionaría como un amortiguador del aumento a la matrícula en el cual el crédito por estudiante subiría hasta el doble de lo actual.

Durante la reunión, González subrayó que, considerando que las aportaciones del gobierno central se reducirán, urge que la universidad busque ingresos adicionales y reduzca gastos.

También se mencionó cómo ha ido evolucionando el número de estudiantes matriculados en el sistema de la UPR. El número más reciente, se informó, es de unos 61,000 estudiantes, cantidad que se espera que se mantenga más o menos igual en los próximos años. Según se informó, actualmente un 70% del estudiantado de la UPR cualifica para la Beca Pell, que se promedia en $5,920 para un estudiante de bachillerato.

Entre los recortes y ahorros proyectados se encuentra la baja en nómina por los empleados que se espera se retiren en los próximos años, así como una reducción de 20% de los puestos de confianza y de 50% de empleados temporeros. La aportación del plan médico, mientras tanto, bajará de $694 a $598 por empleado a partir del 1 de septiembre, mientras que el bono de Navidad bajó de $1,125 a $600.

Aumentar el cobro de los estacionamientos y agrandar la oferta de cursos nocturnos y de verano son alternativas que González mencionó dentro de las iniciativas para allegar más fondos, así como aumentar el reclutamiento de estudiantes fuera del País, a quienes, dijo, les cobran más matrícula.

Contrario a la última reunión de la Junta en abril, la de ayer no fue interrumpida por estudiantes, aunque un grupo se manifestó a la entrada del JardínBotánico pues no se les permitió la entrada.

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